LA FARMACOLOGÍA DE LA AYAHUASCA
Inocuidad del Té:
Entre 1991 y 1993, la Universidad Federal de São Paulo (antigua Escola Paulista de Medicina), Universidad de Campinas, Universidad del Estado de Río de Janeiro, Universidad del Amazonas, Instituto Nacional de Investigaciones Amazónicas (INPA), Universidad de California, Universidad de Miami, Universidad de Nuevo México y Universidad de Kuopio (Finlandia), fueron invitadas por iniciativa de una de las iglesias sincréticas brasileñas, la UDV, para gestionar una investigación científica titulada "Farmacología Humana de la Hoasca, té usado en contexto ritual en Brasil". La investigación fue articulada por la dirección central del Centro de Estudios Médico-Científicos de la União do Vegetal, órgano interno de la institución, que reúne a sus adeptos y profesionales de las áreas relevantes. Los resultados constatan que el té Hoasca (nombre dado a la Ayahuasca en la UDV) es inofensivo para la salud. La investigación está publicada en importantes revistas científicas como Psychopharmacology, en texto firmado por J. C. Callaway (PhD), y en The Journal of Nervous and Mental Disease, en un texto firmado por Charles S. Grob (PhD).
Este estudio se dio en Manaos, involucró nueve centros universitarios e instituciones de investigación de Brasil, Estados Unidos y Finlandia, habiendo sido financiado por la fundación norteamericana Botanical Dimension. La investigación comenzó a ser planeada en 1991 y sucedió en 1993. Consistió en aplicar tests laboratoriales y cuestionarios, dentro de los procedimientos científicos estándares, a usuarios de la poción. Eran personas de franjas etarias variadas, de los medios urbano y rural, frecuentadores asiduos de los cultos. Los tests también fueron ejecutados en no usuarios sirviendo de grupo de control. La evaluación psiquiátrica conducida por el Departamento de Psiquiatría de la Universidad Federal de São Paulo, Centro de Referencia de la Organización Mundial de la Salud, no encontró entre los usuarios investigados ningún caso de dependencia, abuso o pérdida social por el uso de la Ayahuasca, aspectos presentes en usuarios de drogas proscritas por la legislación. Las conclusiones comparativas son sorprendentes. La primera de ellas, confirmando la afirmación de que el té es inocuo desde el punto de vista toxicológico: no se constató "ninguna diferencia significativa en el sistema neurosensorial, circulatorio, renal, respiratorio, digestivo, endocrino entre los grupos experimentadores y de control".
En los tests psiquiátricos, fueron aplicados los cuestionarios recomendados: el CIDI (Composite International Diagnostic Interview), con los criterios del CID 10 y DSM IIIR, y el TPQ (Tridimensional Personality Questionnaire). Se constató que los usuarios de la Hoasca, o Ayahuasca, comparativamente a los no usuarios (grupo de control) se mostraron más "reflexivos, resistentes, leales, estoicos, calmos, frugales, ordenados y persistentes". Y aún: más "confiados, optimistas, despreocupados, desinhibidos, dispuestos y enérgicos". Exhibieron también "alegría, hipertimia, determinación y confianza elevada en sí mismo". Los examinados presentaron desempeño significativamente mejor que los del grupo de control en cuanto a la capacidad de recordar las palabras en el quinto intento. Fueron mejores también en "número de palabras recordadas, recordación tardía y recordación de palabras después de interferencia". Aunque el protocolo de estudio no permitía separar los beneficios atinentes al contexto religioso de los efectos del té en sí, esta investigación confirma la impresión general — derivada de su utilización milenaria — de la inocuidad del té. De hecho, no se conocen casos de lesiones o enfermedades provocadas por su uso in natura, sin adulteraciones o mezclas.
