SOCIEDADE PANTEÍSTA AYAHUASCA®
DEFINICIONES INSTITUCIONALES BÁSICAS
1. Estrategia de expansión de la visión panteísta de la Sociedad
2. Pronunciamiento de Campina Grande
3. Misión
4. Posicionamiento Esencial
5. Panfleto – La cultura de la Unicidad
6. Títulos Administrativos y Ritualísticos de los Participantes
7. Feriados de la Sociedad
ESTRATEGIA DE EXPANSIÓN DE LA VISIÓN
PANTEÍSTA DE LA SOCIEDAD
1- Sociedades congéneres autónomas e independientes.
No deseamos fundar dependencias tipo 'representaciones' o 'filiales', sino motivar e incentivar a los individuos unidos por una percepción similar a instaurar, poner en acción y administrar independientemente y con total responsabilidad jurídica y administrativa, sus propios espacios y movimientos; sus propias denominaciones: sus propias columnas. Podemos enviar los detalles de los procedimientos administrativos para la creación de una sociedad de esta naturaleza.
2- Diversidad.
Una diversidad de iniciativas que podrá abrir espacio para la más efectiva integración del mayor número de individuos a los misterios de la naturaleza, aumentando la conectividad del estado-de-ser con su medio, liberando más creatividad y responsabilidad. Oportunamente, esperamos congregar un gran congreso — un Templo Panteísta Universal — donde diversas agrupaciones panteístas y panenteístas de diversos matices puedan compartir presentes espirituales y debatir matices filosóficos.
PRONUNCIAMIENTO DE CAMPINA GRANDE
Proferido en febrero 2004 en el 13° Encuentro para la
Nueva Consciencia en Campina Grande-PB
SOCIEDADE PANTEÍSTA AYAHUASCA – IDENTIDAD Y VISIÓN
1. Introducción
2. La visión de la Sociedad
3. Las virtudes en destaque
4. El sacramento
5. El fenómeno Ayahuasca: el pentagrama
6. El Ritual
7. El liderazgo
Introducción:
Idealizada a lo largo de una vida de búsquedas y aprendizajes, la Sociedad emerge de la percepción del mundo por una persona que vivió el 40% de su vida en Europa y el 60% en Brasil, habiendo sido sometida a diversas influencias sociales y culturales. Las influencias iniciales católica y cristiana fueron disolviéndose al contacto con el sincretismo religioso; el esoterismo; las escuelas iniciáticas; los estudios científicos; la práctica de la meditación; el Yoga; las propias contingencias de la vida y la vivencia de estados ampliados de consciencia. Esos estados de consciencias ampliados fueron proporcionados no sólo por la práctica de la meditación, sino principalmente por el uso ritualístico de plantas sagradas como Peyote y Salvia Divinorum (México), Wachuma — el cactus de San Pedro (Perú) y Ayahuasca.
La forma de expresar lo sagrado, la ritualística y los posicionamientos de la Sociedad Panteísta Ayahuasca, por lo tanto, fueron forjados a lo largo de una vida de experimentos, andanzas y compartires. La teofanía de la sociedad refleja una experiencia humana amplia; la experiencia de 'ciudadanos del mundo', estado-de-ser libres y disociados de las formas religiosas típicas de la civilización dominante, así como de las pertenecientes a las diversas etnicidades.
Un profundo impulso en busca de una experiencia propia y genuina de lo sagrado, de una realización mística de unión, actual y real, sumados a una naturaleza racional y analítica (confianza básica en el buen sentido y aptitud de la metodología científica) nos lleva progresivamente a reconocer el Cosmos, en su integridad, como siendo la propia divinidad; a entender la 'materia/energía' como el binomio esencial del cosmos creador. Para la Sociedad, Dios es el conjunto de todo cuanto existe, es decir, es el explosivo y luminoso conjunto de las 30 mil millones de galaxias observables, cada una, con al menos 100 mil millones de estrellas, lo aún desconocido, todo el tiempo y espacio, toda la 'materia/energía', existiendo en sus diversas fases y estados. Por lo tanto, en la Sociedad Panteísta Ayahuasca, el Universo, con 'U' mayúscula, es el ser supremo, sujeto absoluto y principio creador; él simplemente 'Es', sin autorización ni mandato, sin necesidad, propósito u objetivo: nada puede existir antes, después y fuera del dios-Universo; de él la humanidad es inseparable.
Esa naturaleza panteísta determina que las virtudes habitualmente conferidas a Dios son atribuidas al Universo. En la visión de esta Sociedad, el dios-Universo posee todo el poder por ser indefinido y eterno, trascendente, misterioso y omnipresente. Por mayor que pueda ser el poder de la ciencia, la humanidad — un conjunto de criaturas limitadas y finitas — nunca será capaz de definir y conocer el inconmensurable Universo; las explicaciones sobre su origen permanecerán para siempre como teorías carentes de absolutas comprobaciones — el Universo siempre será misterioso y trascendente.
Reconociendo el Universo como siendo la divinidad, es natural de una sociedad panteísta cultivar sentimientos de reverencia, amor, aceptación y respeto para todos los seres en general y para la Naturaleza como un todo. Querer comprender, aceptar y admirar la supremacía del Universo induce el deseo ecológico de tratar con cuidado y esmero la Naturaleza, las plantas, los animales y nuestros semejantes. Consagrando la naturaleza, el panteísmo de la Sociedad, rectifica importantes divisiones conceptuales — entre lo sagrado y el mundo, la religión y la ciencia — posibilitando, una vez bien asimilado y comprendido, el surgimiento de tres tendencias en dirección a la unificación, a la creatividad y a lo ético.
UNIFICACIÓN, por el reconocimiento intuitivo y directo (el 'religare' místico) de nuestra intimidad y unión con el divino Universo y todos los seres.
CREATIVIDAD, por nuestra absoluta e inmediata integración, sintonía e identificación con el divino Universo y creador.
ÉTICA, por la comprensión de que somos simplemente parte de la naturaleza, pero ciertamente no su núcleo, su finalidad, motivo y propósito.
Está claro que esta manera de ver no reposa en el vacío, sino que se agrupa y conecta a otras visiones y filosofías que pasan a servir de fuente de inspiración y eslabones de conexiones, caminos de identificación e inserción socioculturales. Algunas formas de naturalismo religioso, algunas formas de Budismo como el Zen, algunas formas de paganismo, de xamanismo, la cosmovisión andina y la herencia cultural de los indígenas en general, algunas formas de hinduismo y taoísmo filosófico, todas ofrecen elementos conectivos importantes. Desde el punto de vista de los enraizamientos filosóficos encontramos diversos grados de conectividad con el Taoísmo filosófico y el neo-confucianismo; filósofos griegos presocráticos — los filósofos de la naturaleza — como Tales, Anaximandro, Anaxímenes, Heráclito; otros como Epicuro, los estoicos Epicteto, Séneca, Marco Aurelio y otros. En el modernismo y la actualidad, el filósofo Benedicto Spinoza, los literatos, filósofos y poetas del Siglo de las Luces, los autores del movimiento posmoderno son eternas fuentes de inspiración y creatividad.
No encontrando, en la pura observación de la naturaleza, inclinaciones especialmente bondadosas, cariñosas, suaves — ningún partidarismo, con atención tendente hacia esta o aquella criatura — sino más bien observando una soberanía esencialmente indiferente a las necesidades específicas de las razas y de los individuos, de sus preferencias éticas y deseos; encontrando de hecho una realidad amoral — es decir, ni contraria ni conforme a los conceptos morales de los humanos — entendemos que es nuestro deber ponderar y definir las virtudes de cultivo necesario para la instalación de las experiencias y sentimientos deseados. Se agrega, por lo tanto, a nuestro acervo de principios, una postura eco-humanista donde reconocemos la necesidad de definir, a partir de exigencias concretas, psicológicas, ecológicas y sociales, un conjunto de virtudes a ser continuamente estudiadas y cultivadas puesto que el ser humano es, en su núcleo más profundo, un devenir, un sujeto del acontecer, una realidad dinámica en construcción, como por cierto, todo el Cosmos.
En nuestros rituales, las virtudes más destacadas han sido, en este momento, configuradas en dos conjuntos: (1) el conjunto de las virtudes generales y más centralmente de las virtudes cardinales o clásicas, es decir, la prudencia (buen sentido, atención, discernimiento, comprensión); la justicia (integridad, rectitud, probidad); la fortaleza (coraje, firmeza, fuerza); la templanza (autocontrol, moderación, sobriedad) y (2) las virtudes llamadas modernas o seculares en su origen y presentación: los principios de LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD.
El PRINCIPIO DE LIBERTAD se expresa, en nuestra sociedad, por un naturalismo y agnosticismo fundamental donde todo puede ser cuestionado por estar contenidos en una realidad últimamente incognoscible. Alentamos un escepticismo filosófico creativo, en busca de la moderación, la tolerancia, la ponderación y el equilibrio. (La propia estructura ritualística de la Sociedad se configura más como un estilo en constante perfeccionamiento y creación que con una forma definida a ser obligatoriamente repetida).
Expresamos el PRINCIPIO DE IGUALDAD por la certeza de que no existen diferencias esenciales entre los humanos; todos son expresiones de un mismo linaje; todos son centros de consciencias del universo, capaces, a través de la propia percepción — de la meditación — de entrar en contacto con los niveles más elevados de la realidad; algo que, necesariamente, se inscribe dentro del conjunto de los principios universales, del Universo al que pertenecemos y que podemos conocer.
El PRINCIPIO DE FRATERNIDAD se expresa por el cultivo de la amistad profundizada a la luz de los estados ampliados de consciencia; por el intercambio de intimidades espirituales; por el reconocimiento de que somos partes de la misma producción universal; que fuimos todos forjados por las mismas fuerzas y sustancias, unidos en una permanente comunión psicofísica. Que somos todos puntos interdependientes de la misma trama.
Los objetivos esenciales de la Sociedad Panteísta Ayahuasca son, por lo tanto, la realización de la unión mística — el cultivo de la unicidad; una intención virtuosa (la intención de superarse en el cultivo de las virtudes morales) con el objetivo de instalar en el presente, aquí, ahora, un ambiente más ameno y feliz para vivir y convivir:
- Cultivo de la unicidad;
- Cultivo de las virtudes;
- Cultivo del momento;
- Cultivo de la serenidad.
Para realizar esta práctica, utilizamos un recurso, un sacramento natural, objetivo y práctico: comulgamos la savia de dos plantas, un té compuesto conocido como Ayahuasca o Yagê, o también Daime u Hoasca. El té es preparado de manera simple y tradicional, con la utilización exclusiva de tres ingredientes básicos: los tallos del Mariri o Yagê (Banisteriopsis Caapi), las hojas de la Chacrona o Rainha (Psychotria Viridis) y agua. Desde nuestro punto de vista, el efecto subjetivo de esas sustancias no es simple, ni tampoco fácilmente controlable o garantizado, ya que depende de tres factores complejos, inicialmente definidos por el Doctor Timothy Leary, en los años 60, en el ámbito de las investigaciones iniciales con agentes psicoactivos.
LOS TRES FACTORES:
- EL FACTOR PERSONAL, es decir, aquel que el individuo trae consigo, sus contenidos (intención, actitudes, personalidad, humor, dudas, conflictos, etc.);
- EL FACTOR AMBIENTAL corresponde a todos los elementos externos activos y capaces de influenciar la experiencia (factores interpersonales, sociales, ambientales, ritualísticos);
- EL AGENTE en sí, el 'Té' que trae sus efectos específicos y actúa como un disparador, o catalizador, conectando y poniendo en interacción los factores citados en una dinámica específica, creativa e intensa.
Es evidentemente imposible definir cuál de los factores es el más importante, tanto como es imposible decir cuál el lado más esencial de un triángulo isósceles; sin embargo, el FACTOR AMBIENTAL o 'el ámbito', es la vertiente de la experiencia que puede ser programada, estudiada, ensayada y cuidadosamente preparada para un mejor provecho. Esos factores — los propios contenidos, junto con la configuración del ambiente, la calidad del té — sumados a la intención propia y la del grupo, configuran un proceso singular, una gestalt, un 'ser mayor', el factor transpersonal de la experiencia. Reconocer y tener la certeza de estar en sintonía y armonía con ese 'ser mayor' generado por el evento es una de las claves de una experiencia exitosa.
El fenómeno Ayahuasca: el pentagrama
Inspirado tanto por la flor del Mariri como por la de la Chacrona, poseyendo cinco pétalos, en la Sociedad, el fenómeno de la Ayahuasca es esquematizado con el uso de un pentagrama. Una experiencia pentagonal, donde cada uno de los pétalos de la flor mística representa una de las facetas de la experiencia.
EXPERIENCIA PSICOSOMÁTICA (GENERANDO FUERZA Y SALUD):
Se caracteriza por el surgimiento en la consciencia de contenidos personales nuevos, antes inconscientes o preconscientes. Una psicodinámica curativa donde abreacciones y catarsis son posibles, permitiendo revivir experiencias almacenadas en la memoria con resolución de conflictos;
EXPERIENCIA ILUMINADORA (GENERANDO LUZ Y CONSCIENCIA):
Faceta cognitiva, noética, de la experiencia donde surge un conocimiento caracterizado por intuiciones y pensamientos luminosos. Los problemas se ven de forma ampliada, las inter-relaciones entre los diversos niveles y dimensiones son mejor captadas; surge una visión y comprensión más profunda, abarcadora y sabia;
EXPERIENCIA ESTÉTICA (GENERANDO ESTÉTICA Y ARMONÍA):
Faceta artística y creativa de la experiencia, arte mayor, donde la coordinación e intensificación del sistema sensorial permiten el afloramiento de sinestesias. Nuevas formas y armonías de colores se revelan; la música se hace escuchar con toda su alma — la imaginación desborda de imágenes y producciones nunca vistas;
EXPERIENCIA AFECTIVA (GENERANDO AMOR Y COMPASIÓN):
Una intuitiva, palpitante respuesta en la presencia de la realidad instala un profundo sentido de lo sagrado con sentimientos de humildad, reverencia y liberación. Un intenso sentimiento de armonía, curativo y balsámico, se instala despertando amor por la tierra, por la naturaleza en general, por los seres, por las personas;
EXPERIENCIA MÍSTICA (GENERANDO UNIÓN Y TRASCENDENCIA):
La esencia de la experiencia mística proporcionada por la Ayahuasca puede ser detallada en algunos aspectos esenciales como:
UNIDAD – una vivencia de unión cósmica donde el sentido del 'yo' se disuelve (la consciencia y la memoria no se pierden), el sujeto se hace consciente de su dimensión mayor; se siente integrado a la totalidad, uno solo.
TRASCENDENCIA – el tiempo y el espacio, el sujeto y los objetos se vivencian y perciben más allá de la tridimensionalidad; un conjunto infinitivo de fuerza, luz y belleza resplandecientes.
MISTERIO – inefable, la experiencia está más allá del poder de las palabras, esencialmente indecible, pudiendo, sin embargo, ser sugerida, apuntada por el arte. Las paradojas lógicas parecen reconciliarse; los individuos pueden sentirse finitos e infinitos, limitados e ilimitados a la vez. Los misterios de la vida, de la existencia, de la consciencia se evidencian.
Las ceremonias de la Sociedad Panteísta Ayahuasca acontecen con una frecuencia relativamente baja, una vez por mes en promedio. El calendario de actividad es generalmente fijado en torno al movimiento de las estaciones, solsticios y equinoccios — principalmente de acuerdo con los solsticios por ser el invierno y verano más destacados en nuestra región. A partir de junio — solsticio de invierno — instalamos un fuego, o al menos una llama, en el centro del templo, y, a partir de diciembre — solsticio de verano — una fuente de agua. Para nosotros, rituales simples y básicos, universales y ecuménicos, ambientes naturales, actividades espontáneas, permiten la focalización de la atención hacia regiones psíquicas interesantes y creativas. Garantizamos siempre la realización de cuatro espacios en nuestros trabajos:
- un espacio ritualístico y formal rico en simbología y fuerza mítica;
- un espacio meditativo de introversión, para vivenciar la experiencia consigo mismo;
- un espacio para intercambiar ideas, conocerse, conversar, colocar sus problemas y fortalecerse;
- un espacio para compartir aprendizajes, conocimientos y prácticas creativas.
Dentro del triple efecto ya descrito, el tipo de liderazgo y dinámica de los trabajos forma parte del efecto dicho ambiental y son factores esenciales, capaces de influenciar en gran parte la armonía y tranquilidad de la experiencia. Reconocemos que todos, siendo iguales, poseen la misma capacidad de vivenciar los estados más sutiles y enaltecidos de consciencia y que todos están en estado infinito de aprendizaje; por eso no hay la figura del 'maestro' en la Sociedad Panteísta Ayahuasca, sino — de acuerdo con la descripción de los títulos ritualísticos — la de los auxiliares y facilitador. Se nota que no se exige un tiempo definido para ascender de un título a otro. Un auxiliar necesita ser paciente, empático, familiarizado con los procesos de la experiencia; puede ser muy efectivo sabiendo reflejar los puntos esenciales, hacer preguntas, observaciones aparentemente casuales. Cantos, músicas, actitudes e incluso orientaciones directas bien dosificadas, pueden ser importantes para auxiliar la realización de una ceremonia suave y rica. Un facilitador, además de poseer las cualidades del auxiliar, necesita ser capaz de elaborar temáticas y propuestas de trabajo; ejercicios espirituales; rituales de apertura y cierre; orquestar los tiempos de la ceremonia, definidos los espacios ya referidos.
Estas palabras describen la IDENTIDAD y la VISIÓN de la
SOCIEDAD PANTEÍSTA AYAHUASCA.
Régis Alain Barbier
Presidente de la Sociedad Panteísta Ayahuasca
"13° Encuentro para la Nueva Consciencia" – Campina Grande,
febrero 2004.
MISIÓN DE LA SOCIEDAD PANTEÍSTA AYAHUASCA
La SOCIEDAD PANTEÍSTA AYAHUASCA es una sociedad civil de derecho privado, de fines religiosos, sin fines de lucro, de duración ilimitada, teniendo como finalidad, objetivo
y misión:
- Experimentar, apreciar, estudiar y orientar los Estados Ampliados de Consciencia inducidos por la Ayahuasca en el sentido de promover la evolución general, cognitiva, emocional y espiritual de los participantes;
- Dedicarse al estudio y a la práctica del Panteísmo, en sus aspectos filosóficos, científicos y místicos;
- Buscar una comunión más intensa con la naturaleza procurando acceso a sentimientos y vivencias significativos, integrativos, holísticos — Experiencias Místicas;
- Cultivar la auto-responsabilidad y creatividad — la autoridad — sobre la propia vida;
- Reevaluar y perfeccionar constantemente la dinámica y estrategia de los trabajos;
POSICIONAMIENTO ESENCIAL DE LA
SOCIEDAD PANTEÍSTA AYAHUASCA
Como forma parte de nuestra misión cultivar la capacidad de repensarse, de ser flexible, velaremos para que nuestros trabajos e ideas, inclusive, este posicionamiento, estén siempre sujetos a perfeccionamientos.
Reverenciamos el Universo (el cosmos, la naturaleza) como siendo lo que es comúnmente entendido como Dios;
El Universo es para nosotros el estado-de-ser por excelencia; el agente creador absoluto, en constante estado de transformación, evolución y diversificación;
Entendemos que la trama universal formada por una única esencia (o dinámica) infinitamente creativa, configurándose mejor para nosotros, de acuerdo con el conocimiento actual, como siendo el binomio 'materia/energía';
Percibimos que ese par esencial (materia/energía) se resuelve, o reduce, en una unidad subyacente — aunque oculta — imperando en todos los fenómenos;
Entendemos que todas las entidades — de las partículas a las estrellas, pasando por los planetas y todos los seres — pertenecen íntegramente y sin restricciones a la trama universal, todas, ligadas en un proceso evolutivo infinitamente ramificado y complejo;
Como objetos del proceso Universal, pero también como sujetos capaces de elecciones, procuramos cultivar las virtudes de los filósofos, y, con el propósito de conocernos mejor, consagrar el uso del té Ayahuasca (tradición suramericana por excelencia) como un medio para profundizar nuestra reverencia hacia la naturaleza y conocer más profundamente esa unidad esencial;
Honramos el fenómeno de la vida eligiendo practicar una religiosidad más fenomenológica (que metafísica u ontológica) por reconocer que por mayor que pueda ser su saber, la humanidad nunca será capaz de conocer totalmente el Universo esencialmente misterioso y trascendente;
Entendemos la diversidad humana (genética, cultural y de consciencia) como expresión de la creatividad del proceso evolutivo universal; todos, ya nacen con la virtud fundamental de la unidad universal, de la igualdad esencial, mereciendo nuestra comprensión y respeto;
A partir y dentro de ese consenso, respetamos la libertad de nuestros correligionarios panteístas para expresar sus sentimientos e ideas de acuerdo con lo que sea más significativo para ellos.
PANFLETO: LA CULTURA DE LA UNICIDAD
PANHUASCA
PANTEÍSMO – AYAHUASCA
NATURALEZA – UNICIDAD
LA CULTURA DE LA UNICIDAD
PARA UNA VIDA DE INTEGRACIÓN CON LA NATURALEZA
LA SOCIEDAD PANTEÍSTA AYAHUASCA trae una comprensión actual de Dios, del concepto divinal: es la comprensión que identifica el Universo, la totalidad de las cosas, como Dios. Es la certeza religiosa, o la teoría filosófica, de que DIOS ES EL UNIVERSO, junto con sus fuerzas y leyes en el sentido más amplio; son idénticos.
Para nosotros, buscar una comunión más intensa con la madre Naturaleza se configura como una búsqueda de lo divino.
El cultivo de la experiencia de lo sagrado, del encuentro con la totalidad, el acceso a sentimientos y vivencias integrativos, holísticos — Experiencias Místicas — se realiza a través de la utilización de la AYAHUASCA, el 'vino de los espíritus' en lengua de los Incas: Ayahuasca, la planta instructora de América del Sur.
Muchas de las respuestas que buscamos se encuentran dentro de nosotros mismos. Esto ocurre porque no sólo vivimos en la Naturaleza: también somos la Naturaleza.
TÍTULOS ADMINISTRATIVOS Y RITUALÍSTICOS DE LOS PARTICIPANTES DE LA SOCIEDAD PANTEÍSTA AYAHUASCA
La Sociedad Panteísta Ayahuasca se compondrá de número ilimitado de participantes;
los participantes serán, administrativamente, así considerados:
1: Fundadores: los que firmaron el Acta de la Asamblea General de Fundación;
2: Participantes: los que fueren posteriormente admitidos, mayores de 18 años.
FUNDADORES Y PARTICIPANTES SERÁN RITUALÍSTICAMENTE ASÍ INTITULADOS:
I – PARTÍCIPES: los candidatos que, mediante presentación de propuesta y aprobación del Consejo Deliberativo — optaren por integrar los eventos de la Sociedad Panteísta Ayahuasca;
II – AUXILIARES: los partícipes que, en concordancia con las finalidades de la Sociedad, demostraren la capacidad de auxiliar y contribuir con el buen desarrollo de los trabajos;
III – FACILITADORES: los auxiliares que, demostrando comprensión y concordancia con las finalidades de la Sociedad, posean habilidades para dar principio y facilitar trabajos ritualísticos convenientes.
6 DE ENERO - Día de la inauguración anual y día de la Inauguración oficial de la Sociedad Panteísta Ayahuasca (acontecida el 6 de enero de 2001). Para los cristianos es el día de Reyes, para la sociedad civil es el día de la Gratitud.
20 O 21 DE MARZO - Equinoccio de Otoño.
20 O 21 DE JUNIO – Solsticio de Invierno.
21, 22 O 23 DE SEPTIEMBRE – Equinoccio de Primavera – Día de la constitución oficial de la Sociedad Panteísta Ayahuasca (21 de septiembre – Para la sociedad civil es el día del árbol, del granjero y de la radiodifusión).
21 A 22 DE DICIEMBRE – Solsticio de Verano.
