La cosmovisión chamánica:
No existe prácticamente ninguna cultura indígena auténtica que no esté contaminada por los memes de la cultura general. A pesar de eso, los estudios antropológicos más antiguos revelan la naturaleza del sistema de creencias llamado "chamánico".
- En el sistema de creencias chamánico, se cree que el mundo aparente está dominado por fuerzas sobrenaturales. Esas fuerzas, actuando por impulsos propios o frecuentemente guiadas, pueden ser buenas, es decir, benéficas, o no.
- Por ser ocultas, esas fuerzas sobrenaturales solo pueden ser manipuladas mediante estados alterados de conciencia, de trance. Esa realidad implica el recurso a especialistas, capaces de penetrar y actuar con éxito en ese mundo oculto: los chamanes.
- El éxito no está garantizado; la rivalidad entre chamanes de diversas afinidades genera un grado elevado de jerarquización en función de su fuerza y de su habilidad para mantenerse en buena salud y obtener un relativo éxito.
- Generalmente, cualquier persona, hombre o mujer, puede tornarse chamán, por la instrucción y adquisición de fuerzas mágicas y talismanes obtenidos a cambio de beneficios o regalos.
- Los chamanes así preparados y fortalecidos lanzan sus fluidos, influencias y magias — bajo la forma de espíritus de animales, de plantas, de encantamientos, de soplo y de humores — encontrando sus blancos y según sus intenciones, para curar, cautivar, proteger o hechizar.
El análisis de la visión chamánica y de sus procesos muestra diversos elementos importantes y esenciales:
- Empirismo: la cultura de una percepción y de una interacción directa con lo misterioso a través de la naturaleza es parte de las doctrinas chamánicas.
- Universalismo: todos pueden tornarse chamanes mediante la transmisión del saber, la educación de la percepción, el aprendizaje y el entrenamiento.
- Realismo: el chamán no es un "superhombre", un héroe; es un guerrero de lo oculto, pero también es una persona común, que puede o no tener éxito.
- Paradoxalidad: el chamán es polar, humano; aunque vive en el misterio, aunque está en contacto con el misterio, es un ser ambivalente.
- Holismo: existe en el chamanismo una amalgama de lo "sagrado" con lo "natural", de lo "espiritual" con lo "material" y principalmente de lo "objetivo" con lo "subjetivo".
Aquí se diseña, en la cultura indígena, una teofanía, la cultura de una relación efectiva y cotidiana con el misterio, el esbozo de una unificación en sintonía con la visión sugerida por la ecología, una integración de lo "metafísico" como descrito por la física moderna.
En relación a la civilización global, dominante, la absorción e incorporación de los valores y elementos chamánicos sucede mediante diferentes movimientos, mecanismos sociológicos, subculturas, transformando y reforzando diversas tendencias.
- Una relocalización de lo sagrado. Aunque es comprendido como esencialmente "sobrenatural", lo sagrado es redirigido de una posición de trascendencia más absoluta a una posición más inmanente, bajo una forma más plural, menos jerarquizada, politeísta o panenteísta, de hecho. Un sagrado más evidente y cercano, envolvente, más transaccional y palpable, manipulable por una tecnología natural más fácilmente accesible, práctica. Sin embargo, un despertar de las formas religiosas prevalecientes antes de la aparición de las diversas formas de idealismos e imperialismos ("paganismo"; "neopaganismo"; "neochamanismo").
- Una revitalización del mesianismo. Aquí, la figura más trivial del chamán se vuelve gigante y se transforma en una figura heroica. Un héroe, de cierta manera cercano, con el cual se puede naturalmente entrar en relación, mediante una infusión. En ese proceso, el hombre-dios renace, el mensajero divino, el conductor de almas, el guía; nuevas esperanzas, nuevas iglesias y nuevos cultos.
- Una búsqueda de unicidad. Prácticas esencialmente humanistas, naturalistas, pragmáticas, en las cuales las visiones ampliadas de la realidad se integran al conocimiento científico, filosófico, psicológico y médico de la modernidad. Lo "sagrado" se vuelve la naturaleza, el universo mismo, un concepto que implica la búsqueda de una revelación o experiencia mística, un intento de integrar las dicotomías básicas en una totalidad.
