A los Indígenas:
La absorción e integración contemporánea de las tecnologías espiritualistas indígenas, de las prácticas y memes de los chamanes, apuntan en la dirección de la re-sacralización de la naturaleza, de una renovada alianza del hombre y la naturaleza (el sacramento es una planta), de una religiosidad naturalista y eco-humanista. Esa orientación peculiar se mantuvo continua, sin intervalos, en las culturas indígenas, y, por eso, en este misterio en busca de reintegración, las tradiciones indígenas son instructoras, representan el eslabón a transmitir la disciplina, los métodos y enseñanzas necesarios para curar las dicotomías de la cultura global; actúan como elementos terapéuticos. Siendo la intensidad de las disfunciones severas — evidenciadas por la magnitud y constancia de los conflictos y desencuentros registrados a lo largo de la historia — además de la doctrina de los bosques, planicies y montañas, necesitamos, para curar, de un remedio, de una 'medicina', de la doctrina y del remedio, como las dos columnas de un templo. La doctrina es pagana, antecede el advenimiento de las religiosidades salvacionistas, y, el remedio es natural, vehiculado por la tradición indígena: a ella debemos mucho, agradecemos profundamente.
