El Pentagrama

AYAHUASCA Y SU FENOMENOLOGÍA

El Pentagrama:

Inspirado por la flor del Mariri y de la Chacrona, que poseen cinco pétalos, esquematizo la fenomenología de la Ayahuasca con el uso de un pentagrama. Una experiencia pentagonal, donde cada uno de los pétalos de la flor mística representa una de las facetas de la experiencia.

Experiencia psicosomática (fuerza y salud)

Se caracteriza por el surgimiento de contenidos personales nuevos, antes inconscientes, o preconscientes. Una psicodinámica curativa donde ab-reacciones y catarsis permiten revivir experiencias almacenadas en la memoria con resolución de conflictos. La catarsis puede precipitarse a nivel físico para fines de limpieza y desintoxicación. La catarsis espiritual sucede en niveles más profundos purgando dificultades, toxinas y traumas acumulados en el transcurso de la vida. La profundidad de este proceso y su beneficio dependen del individuo, de la intensidad de su búsqueda espiritual, la voluntad y disposición a rendir el ego.

Ab-reacción implica un proceso regresivo a la situación o fuente de un problema, o trauma. Este proceso permite a la persona revivir la experiencia, ganar comprensión, nuevas perspectivas, construir nuevos significados en busca de un cierre o resolución en la forma de una liberación de culpabilidad, miedo, ansiedad, o cualesquiera sentimientos vinculando al individuo a la situación. El proceso resulta en reevaluación de la manera de ser con fuerte tendencia para cambios positivos, renovación de los propósitos y misiones de vida.

Experiencia iluminadora (luz y conciencia)

Faceta cognitiva, noética, de la experiencia de donde surge un conocimiento caracterizado por intuiciones y pensamientos luminosos. Problemas son vistos de forma ampliada y las interrelaciones entre los diversos niveles y dimensiones son mejor captadas; surgen visiones y comprensiones más profundas, abarcadoras y sabias.

Experiencia estética (belleza y armonía)

Faceta artística y creativa de la experiencia, arte mayor, donde la coordinación e intensificación del sistema sensorial permite el afloramiento de sinestesias — la naturaleza pulsa con belleza, brillo, poder y vida. Nuevas formas y armonías se revelan — la música se hace oír con toda su alma, la imaginación regurgita imágenes, colores y producciones jamás vistas.

Experiencia afectiva (amor y compasión)

Una intuitiva y palpitante respuesta en la presencia de la realidad, se instala un sentido de lo sagrado, con sentimientos de humildad, reverencia y liberación. Sentimientos conteniendo elementos jubilosos, paz y amor, de grado e intensidad mayor se manifiestan abriendo en la región torácica una sensación de flor floreciendo, emanando sensaciones benévolas. Un intenso sentimiento armonizador, curativo y balsámico, se instala despertando amor a la naturaleza y personas: el amor sucede.

Experiencia mística (unión y trascendencia)

La esencia de la experiencia mística proporcionada por la Ayahuasca puede ser detallada en algunos aspectos esenciales como:

UNIDAD — una vivencia de unión cósmica donde el sentido del yo se disuelve (la conciencia y la memoria no se pierden), el sujeto se vuelve consciente de su dimensión mayor, él se siente integrado a la totalidad, uno solo.

TRASCENDENCIA — el tiempo y el espacio, el sujeto y los objetos, son vivenciados y percibidos más allá de la tridimensionalidad; un conjunto infinito de fuerza, luz y belleza resplandeciente.

MISTERIO — la experiencia está mucho más allá del poder de las palabras, inefable, esencialmente indecible, pudiendo, sin embargo, ser sugerida, señalada por el arte. Las paradojas lógicas parecen reconciliarse, los individuos pueden sentirse finitos e infinitos, limitados e ilimitados, en un solo tiempo. Los misterios de la vida, de la existencia, de la conciencia, se evidencian. La sabiduría del Tao, Nirvana, Buda, la Gloria, los secretos de la Trinidad, los misterios de Tupã, Wiracocha, Inti, pueden manifestarse — metáforas y vivencias trascendentales, profundas y preciosas.

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