AYAHUASCA Y SU FENOMENOLOGÍA
Ayahuasca como 'psico-conector':
Para definir la naturaleza de la Ayahuasca desde el punto de vista de la experiencia prefiero el término 'psico-conector' ya que es de hecho lo que hace el té, conectando en una misma experiencia contenidos mentales antes disociados así como elementos de la experiencia culturalmente dicotomizados como los polos sujeto/objeto, por ejemplo. El término 'enteógeno', igualmente interesante, afirma e implica la capacidad de hacer surgir la vivencia de lo divino; pero, un sentimiento numinoso no es automáticamente generado por el uso del té. En el seno de algunas tribus (Michael J. Harner: The Sound of Rushing Water — Natural History, July 1968), el sistema de creencias y la tradición, determinan una utilización pragmática de la poción en el intento de influenciar acontecimientos triviales, tanto para remediar como para hechizar. En general, la experiencia de lo divino, aun con el uso de la Ayahuasca, no es regla y depende de la capacitación previa del sujeto, de su intención y esfuerzo, de sus contenidos y del ámbito adecuado. Modernamente se ha usado el término 'psico-integrador' para definir el efecto general de la Ayahuasca y otros psicodélicos. Ese término parece implicar que algún tipo de integración o dialéctica resolutiva es parte de la experiencia. De hecho, eso a veces sucede; la simple observación ya modifica los hechos. A nuestro ver, la 'integración', aunque sea un potencial, no es efecto garantizado y categórico del té, ni de la experiencia; algunos contenidos necesitan ser integrados con esfuerzo propio, decisión, persistencia y voluntad de cambiar. Tanto el efecto numinoso como la integración de los elementos revelados dependen, en gran parte, de la intención y voluntad del individuo así como de un trabajo espiritual de acompañamiento, es decir, de la interacción triple aquí descrita, de la utilización del té en un ambiente ritualístico dedicado al crecimiento y a la evolución espiritual.
